Al leer la bibliografía sugerida, los comentarios de mis compañeros y ver el video de Marilina Lipsman, me surgieron más interrogantes que certezas. Por otro lado, creo que esto es parte de nuestra labor docente.
Lo que más me preocupa a diario es la falta de motivación que noto por parte de mis alumnos en las clases. Observo que la mayoría de ellos están pendientes de sus dispositivos electrónicos, pero no para acceder a información sobre la cursada sino para estar en contacto con su grupo social o, en algunos casos, por cuestiones laborales.
También me sorprenden las preguntas que los estudiantes formulan en cuanto al temario que se evaluará en los parciales como si el conocimiento no tuviera peso en sí mismo, más allá del resultado que se evidencia en la evaluación formal.
Mi mayor interrogante es cómo llevar a cabo este cambio en cuanto a la evaluación cuando la burocracia institucional pone tantas trabas. En lo personal, trabajo para una cátedra en la cual que está totalmente planificada la actividad que se realizará día por día y la evaluación es en simultáneo en todas las comisiones que comparten la misma franja horaria. Proponer una modificación es casi impensable...
Hola Andrea. Gracias por tus comentarios en mi blog.
ResponderEliminarLA disponibilidad de acceso a través de dispositivos electrónicos es una realidad que nos afecta y que es difícil de evitar. El desafío es proponer actividades interesantes y motivar y de esa manera recuperar la atención que, como vos decís, hoy está esparcida y diluída en teléfonos y redes sociales. Por eso me resultó tan interesante la idea de hacer que los estudiantes sean partícipes de la instancia evaluativa. Creo que de esa manera se cambia el enfoque tradicional y podemos de alguna manera hacer que el aprendizaje (por su propio peso) sea protagonista.
Nos vemos
Retribuyo el agradecimiento! Concuerdo con el desafío al cual hacés referencia, esperemos poder sortearlo de la mejor manera...
ResponderEliminarSeguimos en contacto!