Al momento de
planificar mi evaluación intento que la misma refleje si los estudiantes
comprenden los temas que fuimos trabajando durante las clases presenciales, en
las cuales introduzco conceptos teóricos y muestro varios ejemplos. Los
ejercicios que aparecen en mis evaluaciones son similares a algunos de los que
los alumnos tienen en sus guías de trabajos prácticos, sobre las cuales ejercitan,
reflexionan, consultan entre ellos y conmigo.
Al momento de
corregir las evaluaciones, que siempre consisten en la resolución de ejercicios
que tienen una única respuesta, evalúo la interpretación de la consigna, el
planteo del problema, la utilización de las herramientas adecuadas para su
resolución y la coherencia de la respuesta obtenida.
Siempre
considero el desarrollo del ejercicio más allá de la respuesta final. Ante cada
error, tengo en cuenta la característica del mismo, no es lo mismo para mí, un
error conceptual que un error de cuentas por distracción; salvo que este error
menor cambie la dificultad del ejercicio convirtiéndolo en otra actividad que
no refleje lo que se quiso evaluar. Los estudiantes están al tanto de estas
consideraciones puesto que se las comunico al iniciar la cursada y se las
recuerdo al resolver ejercicios en el pizarrón.
Existen oportunidades
en que luego de empezar a mirar algunos exámenes resueltos, me replanteo la
calificación que he puesto hasta el momento y reviso las pruebas ya corregidas
para unificar el criterio de corrección y cambiarlo, de parecerme más justo.
Si me
encuentro frente a un examen que se posiciona muy al límite de la calificación
requerida para su aprobación, reviso el examen en su totalidad tratando de
obtener una idea global de los errores cometidos por el alumno y de los
conceptos que puede manejar en su globalidad.
En todos los
exámenes que corrijo, soy de aclarar el porqué de los errores cometidos,
buscando contraejemplos y marcando las soluciones correctas. Reconozco que, más
allá de evaluar contenidos propios de mis asignaturas, que son del área de
Matemática, corrijo faltas de ortografía y redacción. No bajo puntaje por estos
errores, pero sí me gusta plasmarlos por escrito para que la evaluación no sea
un castigo para los alumnos, sino un elemento más del proceso de
enseñanza-aprendizaje.

Hola Andrea!
ResponderEliminarMe pareció interesante leer tu blog ya que ambas somos del área de exactas. Esta bueno que puedas armar los exámenes que tomas, en cambio en la cátedra donde trabajo se aman de forma conjunta ya que a todas las comisiones tomamos examen el día con los temas que armamos.
Al igual que vos trato de evaluar más que caculos numéricos, para mí es muy importante la comprensión de lo pedido y la coherencia de la resolución. Muchas veces al corregir considero en ciertas situaciones el llamado “arrastra error” pues busco que sea consecuente con el procedimiento seleccionado.
Leyendo lo que decís sobre que los ejercicios que aparecen en tus evaluaciones son similares a algunos de los que los alumnos tienen en sus guías de trabajos prácticos, se me ocurrió la idea de introducir en nuestras guías “modelos de exámenes”, quizás ni sea necesario ponerle ese título, pero a veces nuestro alumnos se quejan que en los exámenes se les pide más cosas que los ejercicios hechos en la guía.
Me parce sumamente interesante que los alumnos no sólo ejerciten, sino que puedan reflexionar conjuntamente.
Nos seguimos leyendo, ojala te puedas dar una vuelta por mi blog!
Hola Giselle,
ResponderEliminar¡Muchas gracias por tu comentario! Lo de tu "arrastra error" yo siempre se los marco como "acorde al error" cuando corresponda y, si bien es más trabajo, considero que es más formativo para el alumno.
Te aclaro dos cosas. La primera es que yo ayudo a armar los exámenes para el CBC pero bajo ciertas normas ya establecidas pero tengo libertad de elección en un instituto terciario donde doy clases pero que no depende de la UBA. La segunda es que nosotros contamos con ejercicios de estilo parcial en las prácticas, en una sección que se llama "Ejercicios surtidos" y que se encuentra al final de cada práctica. Igualmente, como ya sabrás, los alumnos pueden acceder a modelos de exámenes que ya se han tomado en las fotocopiadoras. Nosotros solemos desarrollar alguno de estos modelos antes del parcial.
Ahora me doy una vuelta por tu blog...
Cariños,
Andrea
Gracias Andrea por tus aclaraciones y por tu comentario en mi blog!
EliminarMe siento muy identficada con todo lo que decis.
Abrazo,
Giselle
Hola Andrea!!
ResponderEliminarCompartimos muchos criterios a la hora de pensar en la evaluación de nuestros alumnos, por cierto. Tratar de ver reflejada en una respuesta la comprensión de un contenido puntual, evidentemente lleva un largo proceso que naturalmente vamos desarrollando siempre en función de la construcción del conocimiento con nuestros alumnos.
Comparto además la corrección de faltas de ortografía, sin que por ello se afecte el resultado final de la evaluación. Pienso que leer un párrafo al margen de fórmulas, cálculos y demás, sin errores gramaticales, también contribuye a la comprensión...lectora, en este caso.
Te mando un abrazo y...sigamos compartiendo.
Hola Andrea!
ResponderEliminargracias por comentar mi post!
Sí, cuando un error se repite en varios alumnos creo que hubo error en la transmisión como vos lo aclarás, por es razón en cuanto puedo retomo el tema.
En realidad lo de la comparación de evaluaciones me sirve a mi para ver cuántas veces se repite algún error, si el error se da siempre de la misma manera, pero no influye en la nota ya que cada evaluación es un mundo y en general debo leerlas varias veces (salvo que que esté muy bien) para poner la nota.
Ah! y yo también corrijo faltas de ortografía! y muchas! pero no las puedo dejar pasar porque al igual que vos opino que todo aporta para el aprendizaje.
Nos vemos
María